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Parece que
etimológicamente el topónimo Cedrillas significa lugar
de sabinas o de enebros. Según el Diccionario de la Real Academia de la
Lengua, a la sabina se la llamaba en la antigüedad "cedro de
España". Por su parte, el Diccionario Enciclopédico Espasa-Calpe
dice lo mismo de enebro. Otras indicaciones señalan la posibilidad de
proceder de "Cedro", o asno salvaje en árabe. Aunque no
existen pruebas de su existencia en nuestro pueblo.
Debieron abundar tanto las sabinas como los enebros en el término
municipal hasta el punto de dar nombre al lugar. Paradójicamente las
sabinas han desaparecido casi por completo actualmente, aunque abunden
aún en lugares vecinos como Corbalán y Las Baronías de Escriche.
Desconocemos referencias que hagan alusión al topónimo Cedrillas, o
que se refieran al lugar bajo otro nombre, en época antigua, y bajo
dominación musulmana. Sin embargo, los restos arqueológicos, ya de
edad muy temprana, abundan en el término. Para La Edad del Bronce se
han localizado varios asentamientos. De época ibérica se tiene
conocimiento de otros varios; alguno de los cuales, situado en el linde
de Cedrillas con El Castellar, el de los de mayor extensión de la
Provincia.
De época romana aparecieron numerosos restos, al construirse el
depósito de aguas potables del pueblo, en 1962. Algunas monedas
encontradas entonces pueden verse expuestas en el Museo Provincial de
Teruel.
En las inmediaciones de emplazamiento actual del pueblo abundad los
restos de cerámica ibérica, romana y medieval. Pero sin duda el
vestigio arqueológico que más se hace notar es el castillo o recinto
murado que corona la cumbre del montículo en cuya ladera meridional se
halla ubicado el casco urbano.
Cabe suponer que el lugar estuviese habitado en época musulmana, pero
al igual que para edades anteriores no poseemos testimonios escritos que
aludan explícitamente a Cedrillas.
Es probable que en la época de los reinos de taifas el lugar
perteneciera al reino musulmán de Albarracín. Al ser destronado el
último rey moro por los almorávides, este reino pasó a ser un
distrito dependiente de Valencia, que parece que administraba el antiguo
reyezuelo de Molina. Sin embargo, en el momento de la conquista de
Zaragoza por Alfonso el Batallador en diciembre de 1118, Cedrillas, como
el resto de lugares pertenecientes al "Campo de Monteagudo"
probablemente pertenecían al reino musulmán de Zaragoza. En el mismo
momento de la redición de esta ciudad a los cristianos se entregaron
también plazas militares fuertes como Belchite o Morella; y lugares
cercanos a Cedrillas como Aliaga, Pitarque, Jarque, Abeja (entre
Camarillas y Galve), Galve y Alcalá, en el mismo día que se rindió
Zaragoza, fueron entregados a Lope Juanes de Tarazona.
Otros documentos posteriores confirman que los lugares del "Campo
de Monteagudo2 habían pertenecido a los hombres de Alfonso el
Batallador.
Estos lugares del "Campo de Monteagudo" debían formar parte
de una circunscripción militar o hisn en la que se
agrupaban varios lugares entorno a un castillo. Es probable que fuese
Monteagudo, el lugar que da nombre a la demarcación, la plaza militar,
o mejor dicho, el castillo que hiciese de cabecera. Los lugares que la
integrarían serían Camarillas, Aguilar, El Pobo, Cedrillas y
Monteagudo; y quizá también Allepuz. Esta circunscripción militar
árabe pervivirá en tiempos posteriores como "Sesma del Campo de
Monteagudo"; y se le agregarán los lugares de Gúdar, Valdelinares
y Mosqueruela.
La conquista cristiana de la zona en tiempos de Alfonso el Batallador
será efímera, porque después de la derrota de Fraga frente a los
musulmanes toda la zona sur del reino, hasta Daroca y Cutanda, se
perderá. Pero es curioso constatar un hecho que hasta ahora parece que
ha pasado desapercibido a los historiadores, y es que las tierras
conquistadas en tiempos de Alfonso II, quedando el resto de territorio
que luego ha formado parte de provincia de Teruel como conquista de
Pedro II.
Igualmente, llama la atención que en le fuero de Molina, concedido por
Manrique Pérez de Lara en 1154, el límite sureste del territorio de
expansión de la villa castellana vaya desde el Puerto de Escorihuela al
Puerto de Escandón, quedando Cedrillas, por tanto, justo en medio como
lugar de frontera extrema. No sabemos si esta demarcación geográfica
que se preveía como zona de expansión de Molina obedecía a criterios
puramente geográficos, buscando unos puntos de referencia como son los
altos de mayor cota de la zona.

La reconquista definitiva de Cedrillas y de los otros pueblos de
alrededor por los cristianos vino marcada por la coyuntura político
militar del último tercio del siglo XII.
Dentro de los términos concedidos de villa y pobladores de Teruel se
incluía a Cedrillas que, aunque no se cita explícitamente, quedaba
integrada claramente dentro del perímetro que describe la carta puebla
o fuero que entonces se concedió y, que llegaba par el sur hasta
Peñagolosa, Bejís y Alpuente, todos ellos en poder de los musulmanes
de netonces.
Tras la batalla de matancas en el 1191, Cedrillas, que pertenecía al
"Campo de Monteagudo" pasa a formar parte del término de
Teruel, era una aldea perteneciente a la villa de Teruel y por todo ello
era tierra del rey de Aragón.
Sucesivas guerra castigaron la zona, hasta la segunda mitad del siglo
XV, no hemos encontrado noticias que hagan referencia al castillo de
Cedrillas, o que aludan a acontecimientos bélicos sufridos por sus
habitantes. De "Las crónicas de los jueces de Teruel" parece
deducirse que Cedrillas sufrió la visita del alferez de Castilla, con
un ejército cercano al millar de jinetes, que lo desolaron. Zurita dice
que fue quemado, pero la información es tan parca que nos impide saber
si fue quemado el lugar, su caserío, por haber tomado los castellanos
el recinto amurallado, o si fue quemado únicamente el término, con las
cosechas y sus campos.
Con esto no acabaron las desdichas, pues el lugar estuvo en situación
inestable y en alerta de guerra durante al menos una década. En 1466
sabemos que Cedrillas acogió a gentes de pie y a caballo de las
milicias de Calatayud y Daroca que acudieron en ayuda de la Comunidad de
Teruel contra la Baronía de Jérica. Igualmente, en 1472 la comunidad
puso una guarnición en el lugar con hombres de las aldeas de Teruel
para hacer frente al Señor de Escriche. (Francisco Martinez de
Marcilla, el Mayor, casado con Margarita Placencia, de Allepuz. En 1467
había comprado por 18.000 sueldos a Ramón Cerdán, de Zaragoza, 2.600
ovejas que tenía en Escriche, nos da muestra de su poder).
La carestía de trigo, las carga fiscales, repartidas injustamente de
manera que pagaban la misma cantidad los ricos que los pobres, agobiaban
a los vecinos más necesitados.

Los muros del denominado castillo de Cedrillas no debieron presenciar
durante el último cuarto de siglo nigún otro acontecimiento bélico,
una vez que entronizaron los Reyes Católicos se alcanzó una cierto
estabilidad política. Es posible, que amparados en esta estabilidad,
los vecinos buscasen construir sus casas en sitio más cómodo, y
abandonasen el recinto amurallado, para trasladarse a la ladera del
monte.
Es significativo que durante el siglo XVI se construyesen en la zona
llana los edificios públicos, como el ayuntamiento o "casa del
lugar", el almodín o almacén de granos, la fuente, la ermita del
Santo, y la misma Iglesia, que en esta época pasa a llamarse de El
Salvador, mientras que en la Edad Media había estado bajo la
advocación de Santa María.
Cedrillas
he lugar da Comunidade, situado nas faldras de hum cerro o cume do
qual he hua punha alta, a o redor talhada, e ceda de hua parede grossa
com duas
torres, que abracao hum bom espaco plano, onde antigamente esteve o
lugar, que
pella descomidade se foy pasando a ladeira do cerro; tera como os casaes,
(que sao
moitos a o redor, e pello caminho de Valbona) 300 vezinos. Tem hua
igreya muy
boa, e moitos beneficios.
La descripción de los restos actuales, proporcionada por un experto
especialista en castellología de Aragón, podría ser la siguiente:
Cedrillas está situada al pie de una colina de bastante amplitud y de
laderas relativamente suaves, sobre cuya cima flotan los rocas formando
una excrecencia y delimitando una plantaforma de superficie bastante
plana y de planta alargada e irregular, sobre cuyos bordes se levantas
los muros que hoy encierran un espacio vacío y que se denomina
Castillo. En realidad era el recinto primitivo donde se asentó la
antigua población...
EL
EMBLEMA HERÁLDICO:
Durante toda la Edad Media, desde la conquista y repoblación cristiana,
el lugar de Cedrillas formó parte del alfoz o término de Teruel. Este
lugar con otros setenta y cinco más.
Los sentantes o madereros de todas las aldeas se juntaban en la
denominada "plega general de San Miguel", para que sus cargos
comunitarios rindiesen cuentas del año administrativo caducado, y para
elegir a las nuevas autoridades.
Que sepamos, desde la segunda mitad del siglo XVI los representantes de
los concejos de cada lugar iban a esas "plegas" acreditados
mediante unas cartas credenciales o "letras de creyenca",
generalmente es soporte de papel, que llevaban como signo validatorio, y
a la vez como instrumento práctico de cierre de las mismas, un sello
placado de cera, que representaba el emblema heráldico del lugar.
Este emblema se ha elegido como signo distintivo del Ayuntamiento en la
actualidad.
EVOLUCIÓN
POBLACIONAL:
1385---------69
moravedíes.
1488---------70
fuegos.
1510---------89
fuegos.
1543---------66
fuegos.
1609---------89
fuegos.
1646---------102
fuegos.
1713--------140
vecinos.
1717--------61
vecinos.
1797--------199
vecinos.
1842--------131
casas, 128 vecinos y 512 almas
1857--------744
habitantes.
1970--------652
habitantes.
2004--------597
habitantes.
La mayor parte de la
información ha sido extraída de STVDIVM Revista de Humanidades, Homenaje
al profesor Antonio Gargallo Moya, TomoI, Noticias sobre el Castillo de
Cedrillas y emblema heráldico de Cedrillas en la Edad Media.
Por FERNANDO LÓPEZ RAJADEL
FACULTAD DE HUMANIDADES Y
CIENCIAS SOCIALES DE TERUEL (UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA) |